Combatir la opresión de género también implica luchar por mejorar las condiciones de trabajo en los gremios donde sus burocracias sindicales más han entregado las conquistas obreras, como el de la alimentación, donde la mayoría de quienes trabajan allí son mujeres.
La Lista Bordó no se propone cambiar un burócrata por otro y lograr sólo mejoras salariales sino reflejar la voz de los sectores más oprimidos que reclaman su derecho a no dejar su salud en el trabajo, a condiciones de vida dignas para ellos y sus familias, al descanso y a la recreación.
Mientras millones sigan sin tener tiempo ni recursos económicos suficientes para poder leer una novela, asistir a un concierto, a una obra de teatro, etc. el arte seguirá siendo producido por y para un sector privilegiado de la sociedad.
El arte puede ayudar a miles de personas a abrir los ojos, pero para eso los artistas debemos primero abrir los nuestros a la realidad cotidiana de la clase trabajadora y ser parte de sus luchas.

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